En el barrio de Arroyito, en la zona norte de Rosario, la historia de Lautaro comenzó a ganar notoriedad por una iniciativa tan simple como inspiradora. Con apenas 11 años, el joven taekwondista decidió vender golosinas, gaseosas y semillitas para recaudar fondos y poder continuar desarrollando su carrera deportiva.
Su puesto funciona sobre calle Drago al 800 y se convirtió en una parada habitual para los hinchas de Rosario Central durante las jornadas de partido. Según contó el propio Lautaro, la idea surgió de él mismo y luego contó con el acompañamiento de sus padres para llevarla adelante.
El objetivo de Lautaro es participar del Campeonato Panamericano de Taekwondo, que se desarrollará en la ciudad de Maipú, Mendoza, durante la última semana de noviembre.

Sin embargo, los costos para asistir al certamen representan un importante desafío económico para su familia. La inscripción tiene un valor de 220 dólares y, sumando traslados, alojamiento y otros gastos vinculados al viaje, el presupuesto total supera el millón de pesos.
Su padre, Germán, explicó que la iniciativa nació del propio Lautaro y destacó el compromiso que demuestra día a día para alcanzar su meta.
Ante la cercanía del torneo, la familia habilitó una cuenta para quienes deseen colaborar con el viaje del joven deportista santafesino. Las donaciones pueden realizarse a través del alias canallita.pana26. También es posible acercarse a su puesto de venta en Drago al 800 y contribuir mediante la compra de los productos que ofrece.
Con esfuerzo, constancia y el acompañamiento de su comunidad, Lautaro busca dar el próximo paso en su carrera y representar a Argentina en una competencia internacional de taekwondo.