Luz Ferradas juró como concejal con su nuevo nombre. La decisión de ir a la justicia para tener otro apellido le tomó varios años, pero hoy cumplió su cometido.
“Después de dos años y medio la justicia autorizó el cambio de nombre de mi abuela materna. Yo quería cambiar mi identidad debido el rol que ocupo mi padre Ovidio Marcelo Olazagoitia como genocida en la dictadura argentina”, explicó la funcionaria a El Noticiero de la Gente.
Hoy se filia con su abuela Emi, Elba Pilar, que fue muy importante en su vida.
“Con mi abuela viví esos lugares familiares en los cuales yo conocí el amor y expresan un refugio de lo que fue mi infancia y mi adolescencia. Me llena de emoción llevar su nombre porque junto a mis tías, ellas son mis mujeres”, agregó.