A la empleada de una vinoteca ubicada en San Martín y Urquiza, pleno centro de la ciudad, le robaron su bicicleta. La joven la dejó al igual que todos los días estacionada en la puerta del local y el ladrón pasó, cortó la linga y se la llegó.
Al observar lo que estaba pasando por las cámaras de seguridad del comercio, salieron al correrlo, pero nunca lo alcanzaron. El hecho ocurrió a pocos metros de la salidera en la financiera que ocurrió esta semana en la que un ladrón resultó herido tras disparos cruzados en la zona.