Este viernes por la tarde, un voraz incendio consumió por completo una vivienda precaria en la zona de Saladillo. El fuego, además, dañó a otras dos viviendas linderas.
Las llamas se vieron sobresalir por los techos, mientras los vecinos del lugar, intentaban apagarlas con baldes de agua y mangueras. Allí vivían Florencia y Lucas, una joven pareja que perdió todo.
Lucas se abraza a Florencia, mientras sostienen en brazos a Tomás, su bebé de un mes y medio. Por fortuna, ninguno de ellos estaba en la casa cuando se inició el fuego.
Hacía tres meses que se habían mudado y habían trasladado todo lo que ahora quedó convertido en cenizas. “Estuve alquilando dos años y hace tres meses traje todo, heladera, la cama, cuna, aparador, mesa, sillas. Todo lo que puede tener una casa, y me quedé con lo puesto solamente”, relató Florencia.
Ahora, para volver a empezar, necesitan todo: “Sí, todo, porque hasta los ahorros se quemaron porque estaban ahí adentro”.
El fuego no dejó rastros de lo había en el interior de la vivienda, que era de tirantes y chapas, que quedaron todas retorcidas, por el calor del fuego. “Gracias a Dios no estábamos acá”, agradeció Florencia.
Los Bomberos Zapadores lograron apagar las llamas y evitar así que se propaguen y avancen hacia otros sectores. Pero nada pudo ser recuperado, ahora la familia deberá empezar de cero para volver a armar su casita, que tanto les costó conseguir.