Aguas Santafesinas (ASSA) anunció un nuevo esquema tarifario que impactará en usuarios de Rosario y otras localidades de la provincia. La medida contempla subas de entre el 11% y el 14% y redefine la forma de calcular el consumo de agua potable, abandonando el modelo que regía desde mediados de los años 90.
La actualización alcanzará tanto a quienes cuentan con medidor como a los que abonan bajo un sistema estimado según las características del inmueble. Desde la empresa explicaron que el objetivo es ajustar las facturas a los costos reales de producción y distribución, evitando desfasajes frente a la inflación.
Uno de los ejes centrales es el impulso a la micromedición del servicio. Actualmente, solo el 30% de los clientes tiene medidores instalados, mientras que la mayoría recibe facturación estimada. ASSA sostiene que el sistema medido permite un control más preciso y puede traducirse en ahorro para quienes reduzcan su consumo.
El costo de instalación del medidor asciende a $159.000, con planes de financiación de hasta 12 cuotas. El valor mensual ronda entre $10.000 y $11.000. La gestión puede realizarse a través de la oficina virtual de la empresa.
Las nuevas boletas ya comenzaron a emitirse y se distribuirán en las próximas semanas. En Rosario, los vencimientos se concentrarán entre marzo y abril, mientras que en Santa Fe y otras localidades se extenderán entre abril y mayo.
Con este cambio, ASSA busca modernizar el sistema tarifario y garantizar una actualización acorde a los costos operativos, en un contexto de inflación persistente.