El encuentro, disputado en Belo Horizonte, terminó con un clima caliente dentro del campo de juego, con empujones y discusiones entre futbolistas de ambos equipos tras el pitazo final.
Críticas a la expulsión de Adam Bareiro
Uno de los puntos centrales del análisis de Úbeda fue la expulsión de Adam Bareiro sobre el cierre del primer tiempo, que dejó a Boca con un jugador menos durante todo el complemento.
“Nosotros vimos que no había sido para nada sancionable”, sostuvo el entrenador, y agregó: “Cuando vemos la imagen detenida, ni siquiera hace un gesto de intentar pegar un golpe”.
La decisión arbitral fue, según el DT, determinante en el desarrollo del partido y condicionó la estrategia del equipo.
La reacción tras el final y las provocaciones
En relación a los incidentes que se produjeron tras el pitazo final, Úbeda evitó cuestionar a sus dirigidos y atribuyó la situación al comportamiento del rival.
“Es una reacción lógica cuando el rival te carga”, explicó, en referencia a los cruces, empujones y discusiones que se dieron entre los jugadores de Boca y Cruzeiro en el campo de juego.
El técnico consideró que el desborde emocional fue consecuencia directa del contexto y de las provocaciones durante el encuentro.
Bronca por el resultado y respaldo al equipo
Más allá de la polémica, Úbeda también expresó su malestar por la derrota y valoró el esfuerzo de sus futbolistas, especialmente tras haber jugado en inferioridad numérica.
“Me da mucha bronca perder este tipo de partidos; los jugadores hicieron un esfuerzo tremendo y habíamos hecho un planteo inteligente”, remarcó.
Además, analizó el desarrollo del juego: “Ellos llegaron en el gol y en alguna aproximación más, no mucho más que eso”, concluyó.
Las declaraciones del entrenador reflejan el clima que dejó la caída de Boca en Brasil, en un partido que no solo impacta en la tabla de la Copa Libertadores, sino también en el ánimo del equipo de cara a lo que viene.