El incidente ocurrió en el tiempo de descuento, cuando el arquero fue expulsado inicialmente por empujar a Jorge Pulido. Sin embargo, la situación escaló rápidamente: tras la tarjeta roja, Andrada se dirigió nuevamente hacia el defensor rival y le aplicó un fuerte puñetazo en la cara, lo que desató un tumulto entre ambos equipos.
El hecho generó un fuerte revuelo en el campo de juego y terminó con nuevas expulsiones, entre ellas la del arquero del Huesca Dani Jiménez y el jugador del Zaragoza Dani Tasende. El partido, disputado en casa del Huesca, finalizó con victoria 1-0 para el equipo local.
Por la agresión, Andrada podría recibir una sanción de hasta 12 partidos, además de la fecha de suspensión correspondiente a la expulsión.
Tras la repercusión del hecho, el arquero argentino difundió un video en el que se mostró arrepentido y pidió disculpas a Pulido. “Estoy muy arrepentido. No es una buena imagen para nadie. Fue una situación límite, me salí de contexto y reaccioné de esa forma”, expresó.
“No es una buena imagen para el club, para la gente y para un profesional como lo soy yo. No lo volveré a hacer porque sé que soy una persona pública y un profesional de muchos años de carrera”, agregó.
El Real Zaragoza también emitió un comunicado en el que condenó lo sucedido y calificó las imágenes como “impropias” del fútbol profesional. Además, informó que evaluará medidas disciplinarias internas sobre el jugador.
Tanto Zaragoza como Huesca atraviesan una situación deportiva delicada, ya que ambos equipos se encuentran en puestos de descenso en la Segunda División española.