El conflicto salió a la luz a través de una denuncia anónima al 112, derivada a la Defensoría, que alertó sobre situaciones de vulneración de la intimidad entre compañeros de equipo. Según trascendió, los hechos incluyen hostigamiento, captación de fotografías de menores sin consentimiento y su posterior difusión en un grupo de WhatsApp, donde se le "hacía la vida imposible" a uno de los integrantes del plantel.
Ante la gravedad del caso, el Club Atlético Rosario Central emitió un comunicado oficial donde confirmó que la primera medida de ejecución inmediata fue "suspender todo tipo de actividades de la división hasta que se esclarezcan los hechos denunciados". En el documento, la institución remarcó su compromiso de trabajar de forma "mancomunada con responsables de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes", asegurando que el club se mantiene a entera disposición de los requerimientos de las entidades gubernamentales queintervienen en la protección de los menores
Reunión de urgencia y abordaje profesional
Este jueves 23 de abril, la comisión directiva encabezada por el presidente Gonzalo Belloso mantuvo una reunión clave en las instalaciones de Granadero Baigorria. Del encuentro participaron 60 padres, coordinadores de divisiones inferiores, entrenadores y un cuerpo de psicólogos del club.
"No nos gusta que los chicos que vienen al club la pasen mal, actuamos contra eso", afirmó Belloso durante una asamblea donde abordó el tema de manera directa. El dirigente calificó los hechos como graves y explicó que, a los 12 años, el uso del vestuario es una etapa de aprendizaje sobre el respeto al compañero que, en este caso, se vio vulnerada por lo que inicialmente se describió como "bromas pesadas" que excedieron cualquier límite.
Cronograma de acciones: el objetivo es el lunes
Desde el Club Atlético Rosario Central confirmaron que durante el sábado y domingo se llevará a cabo una segunda instancia de intervención. Se citará a la categoría completa para que los profesionales puedan charlar con cada uno de los chicos y recolectar información precisa de los hechos sin exponer a las víctimas.
Las medidas a seguir por el club santafesino se definirán tras este relevamiento. En primera instancia, se evaluará el grado de responsabilidad de los menores involucrados para determinar las sanciones correspondientes. Asimismo, el club buscará herramientas para tratar y acompañar a los jóvenes bajo un abordaje interdisciplinario que permita su reinserción.
La intención de la dirigencia es que el próximo lunes se retomen los entrenamientos habituales en la Ciudad Deportiva, una vez establecidas las medidas de seguridad y convivencia necesarias.
La institución reafirmó que se encuentra a entera disposición de los estamentos gubernamentales y que trabaja de forma mancomunada con los responsables de la Defensoría para garantizar el bienestar de los niños en el ámbito deportivo.