Una mujer sufrió una agresión brutal en la puerta de su casa

Marisa denunció hostigamiento y violencia física por parte de sus vecinos


29 abr, 2026 16:06
Una mujer sufrió una agresión brutal en la puerta de su casa | Rosario y la región
Rosario y la región: Una mujer sufrió una agresión brutal en la puerta de su casa

Una situación de extrema tensión se vive en la zona sur de Rosario, donde una vecina identificada como Marisa denunció ser víctima de un hostigamiento sistemático que ya cruzó todos los límites. Según relató la víctima, el conflicto comenzó cuando una mujer barrió residuos de forma intencional para tapar el desagüe de la vivienda de su hijo.

Al intentar registrar la situación con su celular para obtener pruebas, se produjo el episodio más reciente: una brutal agresión con un palo de escoba. "Me agarró a los palazos. El golpe fue muy fuerte, fue con odio", detalló la denunciante, quien mostró ante las cámaras las lesiones sufridas en sus dedos y brazos. El ataque habría sido perpetrado por una amiga de la vecina lindera, quien ya cuenta con una restricción de acercamiento vigente.

Un duelo interrumpido por el hostigamiento

El drama de Marisa no es solo físico, sino también emocional. La mujer atraviesa el luto por la muerte súbita de su hijo de 26 años y padece una enfermedad en la médula ósea. En su testimonio, denunció una falta total de humanidad por parte de sus agresores: "El día que enterramos a mi hijo, hicieron una fiesta de 15 años en la puerta. Pusieron mesas en el frente de mi casa, en el frente de la casa".

Desde el fallecimiento del joven, el hostigamiento en esta zona de Rosario se intensificó, incluyendo comentarios malintencionados sobre la causa del deceso de su hijo.

A pesar de las denuncias penales y de que en una oportunidad ambas partes terminaron detenidas, la violencia no cesa. Marisa asegura que vive "presa en su propia casa" junto a su hija de 18 años por temor a nuevas represalias. Además de los escobazos, la mujer sufrió previamente la rotura de su tabique nasal producto de un golpe de puño.

Actualmente existe una orden judicial que prohíbe el contacto, pero al ser viviendas linderas, el cumplimiento se vuelve complejo en la cotidianeidad. Ante la gravedad del caso, la PDI (Policía de Investigaciones) ha reforzado la vigilancia en la zona tras las reiteradas amenazas de muerte denunciadas.

"No soy de pelear pelear, no tengo fuerzas. Solo quiero vivir en paz, no quiero vivir con miedo", expresó la mujer.