Los caballos sienten el olor del miedo en los seres humanos, según un estudio científico

Los caballos pueden detectar el olor del miedo en las personas y reaccionan con mayor vigilancia y estrés ante esa señal, incluso sin contacto humano. Así lo indica un estudio realizado por investigadores franceses, que aporta nuevas claves sobre la relación entre las emociones humanas y el comportamiento animal.

 


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Curiosidades: Los caballos sienten el olor del miedo en los seres humanos, según un estudio científico

Los caballos no solo interpretan gestos, voces o actitudes humanas: también perciben el olor del miedo. Así lo demostró un estudio reciente encabezado por la etóloga Léa Lansade, directora de investigación del Instituto Nacional francés de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente (INRAE), y publicado en la revista científica PLOS Biology.

“La primera vez que puse un pie en una caballeriza, me dijeron: ‘Atención, no tengas miedo, los caballos huelen tu miedo’”, recordó Lansade. “¿Pero es en sentido figurado o literal? Parece que es en sentido literal”, afirmó la investigadora, citada por AFP.

El olfato es uno de los principales canales de comunicación entre los animales, especialmente en situaciones de peligro. En el caso de los seres humanos, estudios previos demostraron que el sudor producido por las glándulas axilares libera compuestos asociados a emociones intensas, como la adrenalina o la androstadienona. Estas señales ya habían sido detectadas por perros, y ahora también por caballos.

Para la investigación, el equipo recolectó muestras de olor vinculadas al miedo y a la alegría de 30 voluntarios, quienes observaron fragmentos de películas de terror y comedias mientras llevaban tampones bajo las axilas. Luego, junto con el Instituto Francés del Caballo y la Equitación, se realizaron pruebas con 43 yeguas de tipo Welsh.

A los animales se les colocaron hociqueras con muestras de olor de “miedo”, “alegría” o neutras, y se evaluaron distintas situaciones. En pruebas de interacción con humanos, se observó si los caballos se acercaban a una persona o cómo reaccionaban durante el cepillado. En otros ensayos, sin presencia humana, se analizó su respuesta ante la apertura repentina de un paraguas o la aparición de un objeto desconocido.

Los resultados fueron consistentes: los caballos expuestos al olor del miedo mostraron niveles más altos de temor. Se sobresaltaron con mayor intensidad, se mostraron más atentos al entorno y evitaron más el contacto humano. “El olor del miedo humano los pone en un estado de alerta, de vigilancia”, explicó Lansade.

La científica habló de un posible “contagio emocional”, aunque aclaró que todavía no se sabe si esta reacción es aprendida o innata. “No sabemos si se adquiere tras haber visto personas asustadas o si es un comportamiento propio de la especie”, señaló.

Entre las hipótesis, el estudio menciona que todos los caballos domésticos actuales descienden de una única manada originaria del norte del Cáucaso, lo que podría explicar una capacidad temprana para reconocer emociones humanas. Otra posibilidad es que la comunicación química sea un mecanismo evolutivo antiguo, con moléculas del miedo similares entre humanos y équidos, pese a su lejano ancestro común.

Comprender estos procesos, concluyen los investigadores, es clave para mejorar el bienestar equino, reforzar la seguridad en el manejo de caballos y optimizar los métodos de entrenamiento, teniendo en cuenta el impacto directo de las emociones humanas en el comportamiento animal.