Rosario Central se prepara para un desafío histórico en el fútbol adaptado. El conjunto canalla de fútbol para amputados logró la clasificación a la primera edición de la Copa Libertadores de la disciplina, un certamen inédito a nivel continental que se jugará en San Pablo, Brasil.
Campeón en 2024 y referente absoluto en la ciudad y la provincia, Central será uno de los dos representantes argentinos junto a un equipo cordobés. No es la primera vez que hace historia: en 2017 obtuvo su primer título, convirtiéndose en el único equipo de Rosario en la especialidad.
La ilusión deportiva es enorme, pero el principal obstáculo es económico. El torneo, originalmente previsto para noviembre, fue reprogramado para febrero, en plena temporada alta en Brasil, lo que incrementó notablemente los costos de viaje, alojamiento y logística.
“Es la Copa que cualquier jugador quiere disputar. Representamos a la ciudad, a la provincia y al país”, señaló Cristian, entrenador del equipo. En la misma línea, destaca la emoción que genera esta oportunidad, aunque remarcó la necesidad urgente de apoyo económico para poder viajar y competir.