El clásico rosarino contará con un fuerte operativo de seguridad que se extenderá durante toda la semana, con especial foco en el banderazo y el partido del fin de semana entre Newell’s Old Boys y Rosario Central. Así lo confirmaron autoridades del Ministerio de Seguridad de Santa Fe, tras una reunión realizada este martes en la sede de Gobierno.
Para el encuentro clásico están previstos 570 efectivos policiales, mientras que para el banderazo del jueves se dispuso un dispositivo específico con 320 agentes. En ese marco, se resolvió habilitar únicamente dos accesos al estadio, las puertas 1 y 3, correspondientes a la Platea Este y la Popular Sur. La apertura se realizará una hora antes del inicio previsto, y no se descarta ampliar sectores solo si la situación lo requiere.
Desde el área de Seguridad Deportiva explicaron que el operativo fue diseñado de manera dinámica y con anticipación, contemplando no solo el partido sino también los días previos y posteriores. El esquema incluye monitoreos permanentes, presencia policial en sedes y custodia en predios de entrenamiento, como parte del protocolo habitual que se aplica en la semana del clásico.
Las autoridades remarcaron que el despliegue no afectará la seguridad pública en la ciudad, ya que el personal asignado al evento corresponde a efectivos convocados en su día franco. Además, se reforzaron las medidas de prevención ante antecedentes recientes de incidentes, con especial atención a la seguridad de jugadores, delegaciones y zonas sensibles.