La energía imparable de Shanghai
La aventura comenzó en Shanghai, una de las ciudades más vibrantes del mundo. Con su icónico skyline sobre el río Huangpu y el distrito financiero de Pudong iluminando la noche, el grupo recorrió avenidas futuristas, centros comerciales de lujo y terrazas con vistas panorámicas.
Entre selfies y videos, mostraron el contraste entre la arquitectura ultramoderna y los barrios tradicionales, donde los faroles rojos y las casas históricas mantienen viva la esencia cultural.

Historia viva en Beijing
En Beijing, el viaje se volvió más histórico. La visita a la imponente Ciudad Prohibida dejó imágenes impactantes de patios infinitos y techos dorados.
Tampoco faltó la postal soñada en la Gran Muralla China, donde el grupo se animó a caminar por sus imponentes tramos rodeados de montañas. Las fotos, con looks llamativos y actitud fashionista, mezclaron glamour con uno de los monumentos más importantes del mundo.
Sabores y tradición
La gastronomía fue otro de los grandes protagonistas. Desde el clásico pato laqueado hasta dumplings y hot pot, cada experiencia culinaria fue compartida con entusiasmo. Los mercados nocturnos, llenos de luces y aromas intensos, ofrecieron una inmersión directa en la cultura local.

El brillo cosmopolita de Hong Kong
La última parada fue Hong Kong, donde el lujo y la modernidad se combinan con tradición oriental. El skyline visto desde Victoria Peak regaló una de las panorámicas más fotografiadas del viaje.
Entre paseos en ferry por la bahía, compras en distritos exclusivos y cenas en restaurantes de primer nivel, Hong Kong aportó el toque sofisticado y cinematográfico a la travesía.
Entre risas, moda y momentos espontáneos, las celebridades mostraron una faceta viajera que combinó cultura, lujo y aventura. China y Hong Kong se revelaron como destinos de extremos: tradición milenaria y modernidad absoluta conviven en un mismo recorrido.