A exactamente un año del trágico episodio ocurrido en la zona de Roca y el río, la ciudad de Rosario recuerda el siniestro que terminó con la vida de Tatiana Gandolfi (41) y su hija Agustina Magalí García (16). Diego, padre y esposo de las víctimas, destaca que no quiere que esta causa quede en el olvido y exige que la justicia avance con firmeza y aplique la pena máxima al imputado.
El hecho se produjo en horas de la noche, cuando la familia, oriunda de Córdoba, se encontraba de vacaciones en Rosario y aguardaba para cruzar la calle en el sector costero. En ese momento, fueron embestidos por un Peugeot 206 conducido por un joven de 20 años, quien según la investigación alcanzó velocidades de hasta 120 km/h.
La mecánica del siniestro
La reconstrucción del hecho, basada en testimonios y peritajes, indica que el conductor habría iniciado una aceleración desmedida tras una presunta discusión con un motociclista. En su intento por darle alcance, el joven mantuvo una velocidad temeraria desde el bajo, en la zona de Avenida Belgrano y Rioja, hasta el punto del impacto en Roca y el río.
Un elemento clave en el expediente es el testimonio de la joven que acompañaba al conductor. La testigo declaró que, durante todo el trayecto, le pidió desesperadamente al imputado que disminuyera la velocidad, pedido que fue ignorado hasta que se produjo la pérdida de control del automóvil y el posterior golpe contra los peatones.
El reclamo contra el imputado
A pesar de que el joven de 20 años cuenta con el apoyo de su familia e incluso público un mensaje de arrepentimiento, la fiscalía ya ha presentado las pruebas que marcan una responsabilidad clara. Según el relato de los hechos, en ningún momento se observó que el conductor descendiera la velocidad, pese a la peligrosidad de sus acciones en un área de alta circulación peatonal.