El crecimiento de casos de meningitis en el país inquieta a especialistas, quienes vincularon este escenario con una caída en las tasas de vacunación. Aunque descartan una situación epidémica, insisten en la necesidad de reforzar la prevención, sobre todo en la población infantil.
Desde el Hospital Provincial Centenario de Rosario, un pediatra neonatólogo explicó que se trata de una enfermedad infecciosa que se transmite principalmente por vía respiratoria y que puede ser causada por distintos agentes, como virus, bacterias, hongos o parásitos. Sin embargo, advirtió que las infecciones bacterianas son las más graves, ya que concentran los mayores riesgos de secuelas y mortalidad.
En ese sentido, subrayó que la herramienta más efectiva para prevenir la meningitis es la vacunación, contemplada en el calendario nacional y de acceso gratuito. Las dosis comienzan a aplicarse desde el nacimiento e incluyen distintas etapas durante la infancia, con refuerzos en los primeros años y una última aplicación importante en la adolescencia.
El especialista también detalló que los síntomas pueden variar según la edad. En niños pequeños suelen ser menos evidentes y pueden manifestarse como fiebre persistente, decaimiento, vómitos o rechazo a la alimentación. En edades más avanzadas pueden aparecer signos neurológicos más claros. Ante cualquiera de estos cuadros, recomendó consultar de inmediato con un profesional de la salud.
Si bien aclaró que la meningitis bacteriana no es frecuente, insistió en que su gravedad radica en las posibles consecuencias, que pueden incluir secuelas neurológicas como trastornos motores, auditivos o visuales, e incluso la muerte en los casos más severos.