El 28 de octubre pasado, el predio en el que tenían dispuestos los juegos para niños de preescolar y una huerta, fue cercado por su presunto dueño.
Desde la institución reconocen que, pese a haberlo ocupado durante 30 años, el terreno que había sido baldío hasta ahora no les pertenecía, pero reclaman que al menos les permitan retirar las pertenencias que el grupo de padres compró con mucho esfuerzo.
08/11/2017