Dado de alta luego de su tercera operación en la cabeza, Benja disfruta de la tranquilidad del hogar junto a su familia.
Ahora, mientras se recupera, le gusta jugar a los videojuegos. Pero no deja de soñar con volver a la cancha a correr tras la pelota.
La historia de este "guerrero de Dios", como lo llama su papá, conmovió a todos. Benja, de 8 años, recibió un impacto de bala perdida en su cabeza el pasado sábado 17 de agosto mientras esperaba para jugar un partido de fútbol.
Hoy, luego de tres intervenciones, llega por fin el camino de la recuperación definitiva y Benja sabe que contará a cada paso con el amor incondicional de quienes lo rodean.