A partir de la aprobación de la ley Justina, todas las personas mayores de edad en la Argentina son consideradas donantes de órganos, salvo que hubieran expresado su voluntad en contrario.
El proyecto, de autoría del senador Juan Carlos Marino, había sido aprobado en el Senado por unanimidad el 30 de mayo. En Diputados no necesitó discusión. Con pleno consenso se votó la ley que adoptó popularmente el nombre de Justina Lo Cane, la nena de 12 años que falleció el 22 de noviembre del año pasado a la espera de un trasplante de corazón.
ES LEY 👉🏾Por unanimidad es ley el Régimen de Donación de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células. Todos los mayores de edad pasan a ser donantes, a menos que dejen constancia expresa de lo contrario @incucaioficial #LeyJustina #TrasplanteDeÓrganos #DonarSalvaVidas pic.twitter.com/th2aZFlXHr
— Diputados Argentina (@DiputadosAR) 4 de julio de 2018
La nueva ley regula las actividades vinculadas a la obtención y utilización de órganos, tejidos y células de origen humano en la Argentina. Prevé que los establecimientos de salud habilitados para hacer trasplantes cuenten con servicios destinados a la donación, que permitirán detectar, evaluar y tratar al donante.
Actualmente, hay unas 10.500 personas en el país que esperan por un trasplante, se destacó durante el debate; y sólo donan, hasta ahora, 13 personas por cada millón de habitantes.
La ley, que modifica la normativa anterior, establece la donación cruzada en el caso de trasplante de riñón (con donante vivo). También explicita que podrá realizarse la ablación de órganos y/o tejidos a toda persona capaz mayor de 18 años, que no haya dejado constancia expresa de oposición a que después de su muerte se realice la extracción de los mismos.
04/07/2018