El Gobierno anunció este viernes que impulsará un endurecimiento de las penas contra quienes provoquen incendios forestales en el territorio argentino. La confirmación llegó a través de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien remarcó la gravedad de este tipo de delitos y su impacto ambiental y social.
“Prender fuego no es un accidente. Es un delito. En esta Argentina, el que las hace, las paga”, afirmó la funcionaria mediante un comunicado oficial, en el que dejó en claro la postura del Ejecutivo frente a este tipo de hechos.
Monteoliva sostuvo que el 95 por ciento de los incendios son consecuencia de la acción humana, ya sea por negligencia o de manera intencional. En ese sentido, aseguró que no habrá excusas para quienes atenten contra los bosques, los parques nacionales y las áreas protegidas del país.
El anuncio se da en un contexto crítico, marcado por los incendios que afectan a la provincia de Chubut, donde aún permanecen focos activos en distintas zonas de la región cordillerana. Entre los puntos más comprometidos se encuentran Puerto Patriada y el Parque Nacional Los Alerces.
En esas áreas, brigadistas y equipos de emergencia continúan desplegados con tareas de enfriamiento, control y monitoreo permanente, mientras las autoridades siguen de cerca la evolución de la situación.
Desde el Gobierno señalaron que el endurecimiento de las penas formará parte del nuevo Código Penal, con el objetivo de reforzar la prevención y sancionar con mayor severidad a quienes provoquen incendios que ponen en riesgo el ambiente, la seguridad de las personas y los recursos naturales de Argentina.