Fomo, vibe y aura: qué significan y por qué se imponen las nuevas palabras del lunfardo adolescente

Un nuevo informe de Telefe Noticias explora cómo hablan los adolescentes en la actualidad y por qué palabras como fomo, vibe, aura o cringe generan desconcierto entre los adultos. Lejos de ser una moda pasajera, el fenómeno responde a un proceso histórico en el que el idioma se transforma al ritmo de los cambios culturales y tecnológicos.

 


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Información General: Fomo, vibe y aura: qué significan y por qué se imponen las nuevas palabras del lunfardo adolescente

Las palabras fomo, vibe y aura forman parte del vocabulario cotidiano de miles de adolescentes en Argentina, pero para muchos adultos resultan términos extraños, difíciles de comprender o incluso irritantes. Un informe especial de Telefe Noticias se propuso indagar en ese universo lingüístico y explicar por qué este nuevo lunfardo juvenil no representa una amenaza para el idioma, sino una evolución natural.

El trabajo plantea la problemática a través de un juego televisivo que expone de manera directa la brecha generacional: mientras adultos intentan —sin éxito— definir palabras como aura, cringe, dea o fomo, los adolescentes explican su significado y su uso en la vida diaria. El contraste evidencia cómo el lenguaje se convierte en un territorio donde se manifiestan las diferencias entre generaciones.

Entre ambos segmentos, una narración articula la idea central del informe: el idioma no es estático. A lo largo de la historia, la lengua se transformó con cada cambio cultural, social o tecnológico, y fueron siempre los jóvenes quienes impulsaron esas modificaciones. El fenómeno ya se había observado con el lunfardo, el rock y la llegada de internet, y hoy vuelve a repetirse con el avance de las redes sociales y la hiperconectividad.

Lejos de “arruinar” el idioma, las nuevas generaciones crean términos, resignifican palabras existentes y construyen códigos propios como forma de pertenencia e identidad. Estas expresiones funcionan como una marca generacional y como una herramienta para reforzar vínculos dentro de un mismo grupo.

El cierre del informe es contundente: este glosario adolescente no es un delirio pasajero ni una moda efímera, sino una generación escribiendo su identidad en tiempo real, adaptando el lenguaje a su manera de vivir, comunicarse y habitar el mundo digital.