El Gobierno de Santa Fe informó que enero finalizó con el número más bajo de homicidios dolosos registrado en la provincia en lo que va del siglo. Según los datos presentados en la Sede de Gobierno en Rosario, durante el primer mes del año se contabilizaron 12 homicidios en todo el territorio provincial, de los cuales 8 ocurrieron en el departamento Rosario.
La información fue brindada por el secretario de Análisis y Gestión de la Información del Ministerio de Justicia y Seguridad, Esteban Santantino, quien señaló que el indicador mostró una fuerte reducción en comparación con los años más violentos recientes. En ese sentido, precisó que el descenso fue del 73% a nivel provincial y del 72% en el departamento Rosario si se lo compara con enero de 2022. “Son 12 homicidios contra 45 que tuvimos en el año 2022, son 8 en el Departamento Rosario contra 28 que tuvimos en enero del año 2022”, afirmó.
El funcionario explicó que la baja de homicidios estuvo acompañada por una disminución en la cantidad de personas heridas por armas de fuego y remarcó que en 15 departamentos de la provincia no se registraron homicidios dolosos a lo largo del mes. También contextualizó los datos dentro del plan de seguridad provincial, al señalar que las cifras funcionaron como un indicador para evaluar el rumbo de las políticas implementadas, aunque evitó atribuir la baja a una única medida.
En este sentido, Santantino sostuvo que uno de los factores centrales fue el cambio en el manejo del sistema carcelario, especialmente en relación con los detenidos de alto perfil, lo que permitió limitar la capacidad de organización delictiva desde las cárceles. A su vez, destacó la mejora en los tiempos de respuesta del 911, que pasaron de promedios cercanos a los 20 minutos a registros considerablemente menores, producto del aumento de la presencia policial en las calles.
Respecto del análisis de los homicidios registrados en enero, Santantino detalló que, en el departamento Rosario, una proporción mayoritaria estuvo vinculada a la criminalidad organizada, mientras que el resto respondió a conflictos interpersonales, un tipo de violencia cuya participación sobre el total de los casos mostró un crecimiento en los últimos años, incluyendo situaciones de violencia intrafamiliar y de género.