Los instaladores aseguran que este tipo de combustible para los vehículos, además de ser conveniente por razones de economía y ecología, es uno de los más seguros. De hecho, en la mayoría de los casos en que un vehículo con GNC se incendia, los tubos suelen quemarse por completo pero muy raramente estallan.
Para reducir más aun los riesgos, los especialistas recomiendan mantener el equipo controlado periódicamente en talleres habilitados y estar atentos a cualquier pérdida que se registre, fácilmente detectable por el olor característico del gas.
24/01/2018