Durante las últimas horas del sábado, los tucumanos fueron sorprendidos por una fuerte tormenta que duró más de tres horas dejando árboles caídos, calles anegadas, evacuados y gente barada en distintos puntos de la provincia.

La lluvia comenzó pasadas las 19. Una lluvia leve que ofrecía respiro luego de una jornada agobiante para los tucumanos. Sin embargo, en la zona de Raco hubo una caída importante de granizos.  

Fue pasada las 21, cuando la tormenta desató toda su furia. Fuertes truenos, rayos y una precipitación que, según fuentes oficiales, superó los 100 milímetros provocó anegamientos, desbordes de los canales de la Capital, crecídas de ríos en el sur de la provincia, problemas en los caminos, evacuados y gente barada en distintos puntos de la ciudad.

"Hay lugares donde hubo que evacuar a varias familias, barrios del interior y el sur de la Capital a las que les ingreso agua a sus casas: algunos se pueden evacuar y otros quieren quedarse cuidando sus cosas hasta que baje el agua”, explicó el gobernador Osvaldo Jaldo.

Fuente: El Tucumano