A una semana del operativo que permitió recuperar 161 vacas en un establecimiento de Chabás, la causa judicial que involucra al agroinfluencer Bruno Riboldi, conocido como "La Joya Agro", sumó un nuevo capítulo tras la viralización de presuntos chats de WhatsApp.
Luego de que la justicia de Villa Constitución imputara a Nicolás Coscia por defraudación por abuso de confianza, Riboldi utilizó sus redes sociales para ratificar su postura y desmentir las versiones de la defensa. En un video reciente, Riboldi aseguró que llegará hasta las últimas instancias judiciales y lanzó: "El imputado está haciendo todo lo posible para quedar como socio mío para zafar de la causa penal y no puede".
Las conversaciones, que datan del 26 de febrero, exponen la urgencia de Riboldi por cobrar un dinero adeudado por Coscia para cancelar una camioneta reservada por su padre. Este intercambio se produjo casi un mes antes de que se iniciara la investigación penal por el traslado de 190 animales desde Santa Teresa. "No puedo bancarte más, en marzo voy a necesitar toda la plata al día", se lee en uno de los mensajes que hoy forman parte del expediente.
La tensión entre ambos escaló a mediados de marzo, cuando el productor propuso realizar un pago a través de una consignataria. El dueño de la hacienda rechazó la opción de plano al exigir liquidez inmediata para sus compromisos personales. "No me importa si se vende barato o me cobrás carísimo el engorde. A mí el plazo no me sirve. Armá el negocio de contado y listo", sentenció Riboldi.
A pesar de la calificación legal de abuso de confianza otorgada por el Ministerio Público de la Acusación (MPA), el influencer insiste en que se trató de un robo de ganado. Para explicar su posición, comparó la situación con un taller mecánico: "Vos llevás tu auto y el tipo te lo vende; tenés el número de chasis y motor, que en las vacas sería la caravana y la marca".
Riboldi también cuestionó la figura penal aplicada en la provincia de Santa Fe y denunció que las vacas fueron vendidas con papeles de una empresa ajena. En ese sentido, destacó la intervención de la guardia rural Los Pumas (La guardia rural), quienes, tras verificar la propiedad de la marca en un acta de constatación, procedieron a quitarle la hacienda al comprador original para restituirla a su dueño. La causa continúa bajo investigación mientras se aguardan nuevas declaraciones testimoniales que definan el futuro del proceso en el sur provincial.
Con información de lacapital.com.ar