En el momento del rescate, su estado de salud psicológica era crítico, encontrándose en estado de shock.
Sin embargo, al ingresar al hospital, el adolescente pudo relatar todo lo que recordaba de los tres días que estuvo secuestrado, además de proporcionar su nombre, apellido y documento, lo cual facilitó su identificación.
Actualmente, los padres del adolescente están con él, asegurando su protección y apoyo. El hospital está proporcionando los cuidados apropiados, incluyendo asistencia psicológica y el apoyo de trabajadores sociales para ayudar en su recuperación integral.