Este miércoles se registró un nuevo episodio de amenazas en el ámbito educativo de la ciudad. El hecho ocurrió en la escuela Nuestra Señora de los Ángeles, ubicada en la calle Tucumán, entre Presidente Roca y España, en pleno centro de Rosario. Tras el hallazgo de una nota amenazante en uno de los baños, las autoridades activaron de inmediato el protocolo de seguridad establecido por el Ministerio de Educación de Santa Fe.
El operativo y la reacción escolar
La policía acudió al establecimiento pasado el mediodía para constatar la situación. Según confirmaron las autoridades del colegio, los efectivos realizaron las verificaciones correspondientes dentro del edificio para descartar cualquier peligro inminente. A diferencia de otros casos recientes en la región, en esta oportunidad el personal policial se limitó a constatar que estuviera todo bien y dialogar con los alumnos para intentar identificar a los responsables, retirándose del lugar una hora después.
A pesar de la tensión, el representante legal de la institución confirmó que las clases continuarán con normalidad durante el resto de la jornada y la semana. No obstante, se avisó a las familias para que aquellos padres que lo desearan pudieran retirar a sus hijos de forma anticipada.
El fenómeno de las "notas en el espejo"
Este caso se suma a una preocupante secuencia que ya afecta a más de 80 escuelas en la provincia de Santa Fe. El modus operandi se repite, mensajes escritos en los espejos de los baños que anuncian presuntos riesgos para el día siguiente. Las autoridades locales y provinciales investigan si estos hechos están vinculados a un reto viral en redes sociales que ha escalado a nivel nacional en las últimas dos semanas.
Desde la institución enviaron un comunicado oficial a las familias expresando: "Hemos tomado conocimiento de un mensaje amenazante en nuestro establecimiento que refiere a una posible situación de riesgo. Como institución, no somos ajenos a la preocupación que este tipo de hechos genera, y por ello abordamos la situación con la máxima seriedad, responsabilidad y prudencia.".
Consecuencias legales y el rol de la familia
En medio de la angustia que atraviesan padres y alumnos, desde el Ministerio de Seguridad recordaron que este tipo de acciones constituyen un delito. Al tratarse de jóvenes que, en muchos casos, superan los 14 años, ya son sujetos imputables. Además, se advirtió que las familias de los responsables podrían enfrentar multas de casi 6 millones de pesos.
Expertos en niñez, como Paula Wachter de la organización Red por la Infancia, destacan que estos incidentes reflejan la falta de dimensión que tienen los jóvenes sobre las consecuencias de sus actos en el entorno digital y físico. "El único mecanismo de seguridad real es el diálogo", señaló la especialista, instando a los adultos a involucrarse en la vida digital de los menores para prevenir la radicalización de comportamientos violentos o bromas de extrema gravedad que hoy mantienen en vilo a la educación en Argentina.