En una nueva muestra de la vulnerabilidad que atraviesa el sector comercial en el centro de Rosario, vándalos destrozaron el vidrio de un reconocido bar en la intersección de Mendoza y Alem. Los empleados se encontraron con la escena a minutos de las 7 de la mañana de este miércoles, al momento de ingresar para iniciar su jornada laboral. Según pudieron constatar, los delincuentes utilizaron un pedazo de cascote o baldosa de gran tamaño para golpear repetidamente el cristal de tipo blindex hasta perforarlo.
Pese a la violencia del impacto y a que los atacantes lograron dañar la cinta protectora del vidrio, no se reportaron faltantes. "Llegamos a abrir normalmente y estaba el vidrio roto. Gracias a Dios no lograron entrar ni robar nada", relató una de las empleadas.
La preocupación de los comerciantes radica en que este episodio no es un hecho aislado. En la misma cuadra, apenas 24 horas antes, se registró un robo en un kiosco, donde un delincuente logró introducir medio cuerpo por una abertura para sustraer mercadería. Asimismo, otro bar de las inmediaciones, de nombre Victorio, también fue blanco de la delincuencia recientemente.
"Están con la cuadra, hubo varios robos aquí", lamentó la trabajadora del bar afectado. La situación en este sector de Santa Fe se vuelve crítica considerando que es un área con alta circulación de familias y alumnos, debido a la cercanía con diversos establecimientos educativos.
Más allá de que no se concretó el robo de valores, el impacto económico para el comerciante es significativo. El costo de reposición de un cristal templado de esas dimensiones representa una pérdida cuantiosa.