Un grupo de jóvenes dañó una cámara de seguridad en la esquina de Rondeau y Líbano, un hecho que quedó registrado por el propio dispositivo antes de ser destruido.
El ataque ocurrió durante la noche y fue protagonizado por varios adolescentes que manipularon la cámara hasta dejarla fuera de funcionamiento. Sin embargo, las imágenes previas al daño permitieron identificar la secuencia completa.
En un primer momento, el hecho fue interpretado como un acto de vandalismo sin objetivo claro. No obstante, comerciantes del sector sostienen que podría tratarse de un intento de robo, una modalidad que, según aseguran, se repite con frecuencia en la zona.
Uno de los dueños de un local explicó que ya sufrió el robo de su propia cámara. A partir de esa experiencia, decidió reubicar el dispositivo en una posición más elevada y protegerlo con una estructura metálica para evitar nuevos intentos.