Un hombre irrumpió en una vivienda de calle Lugones al 3820, entre Urunday y Brandsen, armado con un cuchillo. Durante el asalto amenazó a un adolescente de 15 años, le provocó una herida con un puntazo en el abdomen y escapó con dinero.
Tras el ataque, el padre del menor salió detrás del agresor mientras la madre activó el botón antipánico y pidió ayuda. La policía llegó rápidamente al lugar y, luego de un breve operativo en la zona, logró detener al sospechoso a escasa distancia de la vivienda.
El adolescente fue asistido en el lugar y, de acuerdo a los primeros datos, la lesión que sufrió fue superficial, por lo que se encontraba fuera de peligro. De todos modos, aguardaban la llegada de una ambulancia para una evaluación médica más detallada.
La situación generó un fuerte revuelo en el barrio, donde varios vecinos salieron a la calle al escuchar gritos y el movimiento policial. Muchos manifestaron su preocupación e indignación, ya que aseguran conocer al detenido por hechos delictivos previos.
Una vecina, Silvia, contó que poco antes había salido de su casa con su mascota y comenzó a escuchar gritos y corridas en la cuadra. Al observar la escena, notó que varios hombres perseguían al sospechoso y que un joven lloraba porque le habían robado una zapatilla. En medio de la persecución, el delincuente habría descartado el objeto cerca de las vías del tren.
La mujer también relató que, en medio del operativo, logró ver al sospechoso intentando ocultarse dentro de un portón verde cercano. Ante esa situación, decidió acercarse a los policías para advertirles sobre el lugar donde podría haberse refugiado.
Según señaló, no sería la primera vez que el hombre merodea el barrio durante la madrugada. Incluso recordó haberlo visto días atrás caminando por la zona en plena noche.
Tras el procedimiento, el sospechoso quedó demorado dentro de un patrullero mientras se realizaban las actuaciones correspondientes.