Las comisiones que analizan el proyecto que busca prohibir la actividad de los cuidacoches en Santa Fe intentarán emitir dictamen el próximo jueves para llevar la iniciativa al recinto, pero antes los legisladores abrirán una instancia de diálogo con autoridades de la Iglesia Católica de Rosario, que proponen regular la actividad y diferenciar las distintas situaciones que hoy conviven en la calle.
La reunión con representantes eclesiásticos fue convocada para el miércoles al mediodía por la comisión de Seguridad. Días atrás, integrantes del Arzobispado mantuvieron encuentros con personas que trabajan como cuidacoches y luego hicieron público un posicionamiento en el que manifestaron preocupación por la situación social de quienes dependen de esa actividad para subsistir.
La iniciativa, impulsada originalmente por el senador rosarino Ciro Seisas y ya aprobada en la Cámara alta, establece sanciones para quienes desarrollen la actividad en la vía pública y prevé medidas alternativas vinculadas a tareas comunitarias y programas de reinserción laboral. Además, obliga a los municipios a adherir a la futura normativa y asumir funciones de control y aplicación.
En las últimas semanas, funcionarios municipales advirtieron sobre el impacto económico y operativo que implicaría hacerse cargo de nuevas contravenciones, además del riesgo de sumar más carga al sistema judicial.
Otro de los cuestionamientos gira en torno a que el proyecto engloba bajo una misma prohibición situaciones muy diferentes: desde personas conocidas por vecinos de determinados barrios hasta grupos organizados que presionan a conductores durante partidos de fútbol o recitales masivos.
En ese contexto, sectores políticos y sociales coinciden en que existe una problemática creciente vinculada a aprietes y ocupación del espacio público, aunque también consideran necesario evitar una respuesta uniforme que no contemple la vulnerabilidad social de muchos trabajadores informales.
Mientras continúan las negociaciones para modificar algunos artículos, el oficialismo y bloques aliados trabajan en distintos borradores con el objetivo de alcanzar un texto consensuado y acelerar la votación en Diputados la próxima semana.