Dos jóvenes interceptaron a una mujer que circulaba en bicicleta por Pueyrredón al 4400 y le sustrajeron una mochila que llevaba en el canasto, para luego escapar por un pasillo que conecta con el interior del barrio.
El pasillo por donde escaparon los ladrones desemboca en una canchita y tiene salida hacia otras calles, lo que facilita la huida y complica cualquier intento de identificación inmediata.

Además, la cercanía con las vías genera un entramado de circulación interna que, según indicaron en la zona, suele ser utilizado como vía de escape.
Una vecina del barrio señaló que este tipo de episodios ocurre de manera esporádica. Según su mirada, se trata de situaciones que aparecen por momentos y no necesariamente de forma constante.