El incremento establece que la bajada de bandera única para taxis será de 2.752 pesos, mientras que la ficha cada cien metros costará 116 pesos. La tarifa promocional, destinada a jubilados y otros sectores, tendrá un valor de 2.148 pesos por bajada de bandera y 101 pesos por ficha.
Para los remises, la bajada de bandera será de 3.102 pesos, la ficha cada cien metros de 148 pesos, y el minuto de espera costará 224 pesos.
Debate interno y opiniones del Concejo
El aumento generó distintas posturas entre los concejales y los actores del sector:
A favor: El sindicato de choferes (Sindicato de Peones de Taxis) impulsó la suba, mientras que concejales como Anahí Schibelbein (UCR) consideraron el 30% razonable frente al análisis de costos del Ente de la Movilidad de Rosario (EMR), que señalaba un desfasaje del 43% respecto a la tarifa vigente.

Críticas: Algunos concejales y entidades patronales advirtieron que la suba podría reducir la cantidad de pasajeros y afectar la competitividad frente a las apps de transporte como Uber y Didi. La presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, afirmó: “Los taxistas se están cavando su propia tumba”.
Alternativas: Juan Pedro Aleart (La Libertad Avanza) calificó el aumento como un “parche” y propuso abrir el mercado a plataformas digitales, promoviendo más competencia y libertad para los usuarios.

Por su parte, cinco concejales se abstuvieron de votar, mientras que el resto aprobó la medida pese a cuestionamientos públicos.
Antecedentes y tarifas promocionales
El último aumento en taxis y remises se había aplicado en diciembre de 2024. Posteriormente, se estableció un precio promocional para jubilados, estudiantes, personas con discapacidad y personal de seguridad, beneficio que se mantendrá tras esta actualización.
Con esta decisión, Rosario ajusta las tarifas de transporte urbano en un contexto de inflación y competencia con plataformas digitales, buscando equilibrar los costos del servicio con la accesibilidad para los usuarios.