Se realizó un relevamiento tras la expansión de la iniciativa que originalmente solo alcanzaba a la educación pública de la provincia.
Un 78% de los encuestados expresó “estar a la espera de que se concreten medidas para rechazar” el incentivo. La encuesta fue respondida por 1820 educadores de la ciudad.
“Si lo que ellos quieren es evitar los paros, lo que van a lograr es que la gente se adhiera más a los paros, claramente no es una política que esté destinada a evitar el ausentismo ni a bajar los índices de inasistencias porque estos ya venían siendo bajos”.El dirigente agregó en conversación con un medio local.