Tres granadas de fabricación militar fueron encontradas dentro de un contenedor de residuos en la intersección de Laprida y Biedma. El descubrimiento se produjo tras el llamado de vecinos al 911, quienes advirtieron la presencia de los objetos.
Al llegar al lugar, efectivos policiales confirmaron la existencia de los artefactos y dieron intervención inmediata a personal especializado en explosivos. Según las primeras evaluaciones, se trata de dos granadas de mano modelo FMK 5 CN y una FMK 5 CS, todas con carga química y en estado operativo.
Fuentes del procedimiento indicaron que los dispositivos estaban completos, es decir, en condiciones de ser utilizados. Esto obligó a extremar las medidas de seguridad durante su manipulación y posterior traslado.
Los explosivos fueron secuestrados y derivados a la seccional 16 por cuestiones de jurisdicción, mientras se iniciaron actuaciones para determinar su origen y cómo llegaron hasta ese lugar.
Por el momento no se registraron amenazas ni indicios concretos de un hecho delictivo inminente vinculado al hallazgo.