Una portera encontró una inscripción que advertía sobre un posible tiroteo en uno de los baños de la Escuela Nº 610 “República de Bolivia”.
Ante este escenario, las autoridades escolares activaron el protocolo establecido por el Ministerio de Educación, dieron aviso al 911 y pusieron en marcha las medidas preventivas correspondientes.
Desde la dirección del establecimiento explicaron que la prioridad fue llevar tranquilidad tanto a las familias como a los estudiantes. En ese sentido, se resolvió continuar con el dictado normal de clases, al considerar que no existían elementos concretos que indicaran un riesgo inminente.
La directora también remarcó la importancia de fortalecer el vínculo entre la escuela y los hogares frente a este tipo de situaciones, y subrayó la necesidad de que los alumnos comprendan la gravedad de este tipo de acciones, que lejos de ser una broma generan preocupación en toda la comunidad.
En paralelo, intervino la policía de investigaciones para intentar determinar quién fue el autor del mensaje. Este tipo de amenazas, que en muchos casos se viralizan entre estudiantes, ya derivaron en sanciones económicas para las familias responsables, con multas que buscan desalentar su repetición.