El hecho ocurrió durante las primeras horas de esta mañana en una de las ramas más transitadas de la ciudad. La niebla espesa de la madrugada redujo considerablemente la visibilidad.
El fiesta tuvo un desperfecto y debió detenerse en la banquina, cuando el conductor bajó para intentar repararlo, un Clío que esquivó a otro vehículo se los llevó por delante. Por suerte, apenas hubo heridos leves.
Ambos iban a trabajar. El muchacho que manejaba el Clío permanencía dolorido y en shock, pese al paso de las horas. Mientas que el conductor del Fiesta sufrió un golpe fuerte en la cadera por lo que fue trasladado, pero fuera de peligro.