Silvio es empleado de un negocio de venta de cuadros y quedó encerrado casi dos horas dentro del local.
Asegura que tras una discusión con su empleadora, ella habría tomado la decisión de privarlo de su libertad.
El despliegue policial fue contundente y fue la hija de la dueña del negocio quien llegó con la llave, dos horas después, a liberar al empleado.
El negocio está ubicado en Sarmiento al 400. Una vez abierta la puerta, Silvio salió y se abrazó con familiares que esperaban sobre la vereda.