La actividad industrial en Santa Fe cayó un 9,8% y el 68% de los sectores produce menos

Un informe de la entidad gremial empresaria revela una caída del 9,8% en la actividad y la pérdida de más de 7.700 empleos industriales en los últimos dos años. Advierten que el cierre de 292 empresas pone en riesgo el entramado productivo regional. 


24 feb, 2026 18:09
La actividad industrial en Santa Fe cayó un 9,8% y el 68% de los sectores produce menos | Rosario y la región
Rosario y la región: La actividad industrial en Santa Fe cayó un 9,8% y el 68% de los sectores produce menos

La industria manufacturera de Santa Fe atraviesa uno de sus momentos más críticos. A través de un duro comunicado emitido tras su reunión de Consejo Directivo, la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) dio la voz de alarma sobre una "grave crisis" que combina recesión, pérdida de competitividad y un achicamiento histórico del sector.

Los datos presentados por la entidad son contundentes: en diciembre de 2025, la actividad industrial registró una caída interanual del 9,8%. Este retroceso no es un fenómeno aislado, sino que afecta a la gran mayoría de las fábricas santafesinas, con un 68% de las ramas industriales operando a la baja.

El costo social: cierres y despidos

El informe de FISFE pone números a la crisis estructural que afecta a la provincia desde finales de 2023. Según el relevamiento, entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 se perdieron 292 industrias (una baja del 4,9%) y desaparecieron 7.700 puestos de trabajo formales en el sector (una caída del 5,6%).

"Estas cifras reflejan un proceso de desindustrialización que pone en riesgo la subsistencia del entramado productivo local", señalaron desde la Federación. Para los industriales, el daño en Santa Fe es particularmente sensible debido al "efecto multiplicador" que tiene la industria sobre el resto de la economía regional; cuando las fábricas se detienen, el comercio y los servicios locales sufren un impacto directo.

Una "ecuación de alta complejidad"

Para los directivos de FISFE, la crisis actual es el resultado de una "tormenta perfecta" de factores macroeconómicos. En el comunicado, enumeraron tres pilares que asfixian la producción: las tasas de interés elevadas, ya que el alto costo del financiamiento impide la inversión y el sostenimiento de las plantas operativas, la apreciación cambiaria, la actual política de tipo de cambio facilita la entrada de productos importados, dejando en desventaja a la producción nacional y por último el debilitamiento del mercado interno, porque el bajo nivel de ingresos de la población ha desplomado el consumo de bienes de fabricación local.

El pedido: Una política industrial nacional

Ante este panorama sombrío, la entidad que nuclea a las cámaras empresarias de la provincia exigió la implementación urgente de una política industrial de alcance nacional.

El reclamo no se limita a subsidios, sino que apunta a cambios estructurales: una "inserción inteligente" en el mundo, defensa ante la competencia desleal y la nivelación de condiciones de competitividad, haciendo énfasis en la reducción de costos logísticos e impositivos, así como en la creación de herramientas para reactivar el consumo interno.

"Es necesario preservar e incrementar nuestro tejido productivo para generar más empleo privado formal", concluye el documento, marcando una hoja de ruta necesaria para revertir una tendencia que, por ahora, parece no encontrar piso.