La primera dosis de la AstraZeneca implica tranquilidad y esperanza para quienes transitaron más de un año de pandemia y en muchos casos sobrevivieron a la enfermedad.
En distintos horarios unos 300 trabajadores asisten a quienes llegan esperanzados. Desde la logística de ingreso hasta el pinchazo, todos brindan una atención esencial y humana. Para ellos, valga el reconocimiento.