Este lunes un alumno de 13 años llevó una bala al aula y amenazó a dos compañeros. La situación, que se repitió durante la semana, derivó en un fuerte reclamo de los padres, que cuestionaron la falta de intervención inmediata por parte de las autoridades.
“Trajo una bala y amenazó diciendo que mi hijo y otra compañera eran los chicos a los que quería atacar”, relató Pablo, padre de uno de los alumnos. Aunque en un primer momento el episodio del lunes no generó mayores reacciones, la repetición de las amenazas días después generó preocupación entre las familias.
A partir de una nueva amenaza registrada el jueves, varios padres decidieron acercarse este viernes a la institución para exigir explicaciones y medidas concretas. Algunos incluso optaron por no enviar a sus hijos a clases por miedo.
Pablo comentó que su hijo, al igual que el presunto agresor, cursa primer año y que la situación lo mantiene en estado de alerta. También señaló que el menor habría mencionado vínculos familiares con personas relacionadas a hechos delictivos.
Mientras tanto, la comunidad educativa reclama respuestas claras y protocolos de actuación más efectivos ante este tipo de situaciones.