Este fenómeno climático, que se caracterizó por lluvias continuas y en algunos momentos muy intensas, dejó un saldo de acumulados significativos en toda la región. A pesar de la intensidad, la lluvia no se mantuvo de forma sostenida durante mucho tiempo, lo que ayudó a evitar problemas mayores.
Tras el paso de este temporal, las autoridades adviertieron sobre ráfagas de viento que podrían superar los 60 km/h, y de hecho se registraron en las primeras horas de la tarde del sábado.
Después de la lluvia salió el sol y la temperatura se estabilizó en los 23 grados, generando una tarde agradable. Para lo que resta del fin de semana se pronostica buen tiempo, con una madrugada fresca, con una mínima de 16 grados y una máxima que podría llegar a los 24 grados en un domingo soleado.