Con las nuevas restricciones los kioscos sólo pueden abrir de 8 a 20. La situación les complica ya que el 50 por ciento de las ventas se da después de las 20, cuando los supermercados están cerrados y los clientes buscan negocios de cercanía.
Desde la Cámara de Kioscos afirman que ya han bajado las persianas definitivamente una importante cantidad de locales debido al incremento de los gastos y la caída de las ventas. Y temen que la situación se agrave.
Y creen que siguiendo los protocolos un par de horas más les permitirá subsistir sin afectar la salud de nadie.