Luego de la polémica generada por la posible restitución de Lolo, el perro rescatado tras una denuncia de abuso sexual, a su domicilio original, el Ministerio Público de la Acusación confirmó que el can continuará bajo resguardo y no será entregado, al menos por el momento.
La decisión fue tomada por la fiscal Mariana Caratozzolo, quien rechazó inicialmente el pedido presentado por una mujer que aseguró ser la propietaria del perro. Según trascendió, la solicitante argumentó que el adolescente de 14 años señalado en la causa ya no vive en el domicilio donde planeaba alojar al animal.
Frente a ese planteo, la fiscalía resolvió solicitar una ampliación del informe socioambiental y nuevas evaluaciones vinculadas al contexto habitacional antes de avanzar con cualquier restitución. De esta manera, quedó suspendida la posibilidad de que Lolo vuelva a convivir con personas relacionadas al entorno donde se habría producido el abuso.
El caso había generado una fuerte reacción en redes sociales y movilizaciones impulsadas por organizaciones proteccionistas y vecinos, que cuestionaron la posibilidad de que el perro regresara al ámbito donde ocurrió el hecho denunciado.
Desde el MPA también informaron que profesionales del Instituto Municipal de Salud Animal realizaron controles sobre el estado del animal y confirmaron que actualmente se encuentra en buenas condiciones de salud.
Lolo había sido atendido semanas atrás por el veterinario rosarino Carlos Cossia, uno de los principales referentes que se manifestó públicamente en contra de la restitución. El profesional había advertido sobre el impacto emocional sufrido por el perro y reclamó mayores garantías de protección dentro del proceso judicial.
La causa penal apunta a un adolescente de 14 años, quien no puede ser imputado debido a su edad. Mientras tanto, la investigación continúa y todavía no hay una definición definitiva sobre el futuro del animal.