Las obras de rehabilitación del Monumento Nacional a la Bandera volvieron a quedar en suspenso por una deuda del gobierno nacional con la empresa contratista. Sin embargo, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, anunció que solicitará el traspaso para completar el 28% pendiente y llegar con el monumento renovado al 20 de junio, Día de la Bandera.
La incertidumbre se instaló nuevamente esta semana en Rosario luego de que la firma Dyscon paralizara las tareas ante una deuda de 1.600 millones de pesos que Nación mantiene por certificados impagos desde octubre.
El proyecto de puesta en valor del emblemático monumento —uno de los íconos más importantes de Argentina y símbolo central de la ciudad de Rosario— se encuentra ejecutado en un 72%, pero necesita unos 1.500 millones de pesos adicionales para concluir la obra.

El pedido de traspaso a Nación
Ante la falta de definiciones desde la Casa Rosada, Pullaro confirmó que gestionará ante el ministro del Interior, Diego Santilli, la cesión de la obra para que la Provincia pueda finalizarla.
“Voy a hablar con el ministro para que nos dé el Monumento y lo podamos terminar”, sostuvo el mandatario santafesino.
La iniciativa se enmarca en una estrategia similar a la impulsada por la administración provincial con la ruta nacional A012, también afectada por problemas de financiamiento.
En el Ejecutivo provincial consideran que el monto necesario para completar el 28% restante “no es imposible ni inalcanzable”, siempre que Nación habilite formalmente el traspaso de jurisdicción.

La postura de la contratista
Desde la empresa Dyscon, su titular Mariano Schor manifestó que la alternativa provincial sería “lo ideal” y aseguró que, de confirmarse la autorización, podrían retomar los trabajos de inmediato.
“Si la provincia nos garantiza que le permiten hacerse cargo de la obra y se tramita la documentación entre Nación y provincia, nosotros podemos retomar la obra en dos días”, afirmó.
Según detalló, el cronograma actual demanda aproximadamente dos meses y medio de ejecución, por lo que marzo será un mes clave para definir si es posible llegar con el monumento en condiciones al próximo 20 de junio, fecha central para Rosario y para todo el país.

Una obra marcada por interrupciones
La refacción del Monumento a la Bandera acumula años de anuncios y paralizaciones. Entre enero de 2024 y febrero de 2025 ya había estado detenida por problemas similares vinculados a atrasos en los pagos.
Ahora, con la expectativa renovada tras el anuncio del gobernador, la posibilidad de ver el monumento “reluciente” para el Día de la Bandera vuelve a instalarse como objetivo. Todo dependerá de la respuesta del gobierno nacional y de que los fondos necesarios se liberen en las próximas semanas.
Con información de lacapital.com.ar