La ciudad de Rosario continúa conmocionada tras la muerte de una niña de seis años que sufrió un accidente durante el recreo en la Escuela N°117 “Islas Malvinas”. La menor había sido trasladada de urgencia al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde finalmente se confirmó su fallecimiento tras un cuadro de muerte cerebral.
En medio del dolor, la familia tomó una decisión profundamente significativa: donar los órganos de la niña para salvar otras vidas. Según relataron, lo hicieron con el deseo de que su historia tenga un impacto positivo en otros niños.
“Que Luna pueda seguir jugando”, expresaron sus padres, en referencia a la posibilidad de que, a través de la donación, otros chicos puedan continuar viviendo gracias a los órganos de su hija.
El procedimiento fue acompañado por el Centro Único de Ablación e Implante de Órganos (CUDAIO), desde donde se brindó asistencia a la familia en el momento de la comunicación del fallecimiento y en el proceso de donación.
El médico del organismo, Daniel Saez (MAT 15308), describió el momento como una situación de enorme carga emocional y destacó la decisión de los padres. “Me tocó hacer la comunicación del fallecimiento a la familia, dos papás con una integridad enorme, que a pesar de aceptar la muerte de su hija decidieron donar órganos”, señaló.
Mientras tanto, la investigación sobre el accidente en la escuela continúa en curso para determinar con precisión cómo ocurrió la caída en el patio del establecimiento educativo. La familia, en paralelo, sigue reclamando claridad sobre lo sucedido.