Una de las principales advertencias de Valeria Schvartz, directora de la Oficina de Defensa del Consumidor, radica en la validez de las promesas de venta. Señaló que cualquier beneficio o condición que no figure por escrito, incluso si proviene de un concesionario oficial, carece de valor legal para realizar un reclamo formal posterior.
Es común que en la etapa de venta se ofrezcan beneficios adicionales como polarizados, alfombras o bonificaciones en el patentamiento. Sin embargo, si estos detalles no figuran explícitamente en el contrato, la empresa no está obligada a cumplirlos. La recomendación es tajante: exigir que cada promesa verbal sea incorporada al documento antes de la firma.
En el ranking de denuncias en Argentina, el incumplimiento en los plazos de entrega tras la adjudicación ocupa el primer lugar. Según Schvartz, es vital distinguir entre la adjudicación y la entrega efectiva de la unidad. El contrato debe especificar cuánto tiempo tiene la concesionaria para entregar el vehículo una vez adjudicado.
Otro foco de conflicto es la elección del seguro. Muchas veces se obliga al consumidor a contratar un seguro específico que resulta más costosa que los valores de mercado. Los usuarios deben revisar si el contrato les permite elegir entre diferentes compañías para abaratar costos mensuales.
Ante la imposibilidad de afrontar las cuotas, el consumidor tiene el derecho de rescindir el contrato. En estos casos, la normativa establece que se debe reintegrar el dinero aportado, aunque se aplicarán descuentos por gastos administrativos y seguros ya devengados.
Para realizar una denuncia o consulta, quienes enfrenten irregularidades en Santa Fe o cualquier punto de la región cuentan con canales oficiales para gestionar sus reclamos. A través de la Ventanilla Única, es posible cargar la presentación vía internet para que los organismos provinciales intervengan de manera directa. Asimismo, la oficina administrativa funciona como mediadora en las audiencias de conciliación, buscando alcanzar un acuerdo formal entre el cliente y la concesionaria.
Como medida preventiva, se recomienda siempre un asesoramiento previo con las oficinas de defensa o un abogado de confianza antes de firmar cualquier documentación.
Finalmente, resulta fundamental solicitar comprobantes por cada pago realizado, ya que contar con un recibo formal es la única obligación de la empresa y el respaldo legal indispensable que posee el consumidor ante cualquier inconveniente futuro.