La problemática de las picadas clandestinas volvió a instalarse en la agenda pública tras la difusión de nuevas imágenes que muestran a decenas de motociclistas compitiendo a alta velocidad en la zona de Costa Alta, en el extremo norte de la ciudad de Rosario. A pesar de la existencia de reductores de velocidad, los conductores realizan maniobras temerarias que ponen en riesgo la seguridad vial y alteran la convivencia de los vecinos.
En los últimos días, a través de denuncias de ciudadanos y registros enviados a los medios, se pudo observar la magnitud de estas reuniones de motociclistas en la zona de la costa rosarina. Los vecinos manifestaron su profunda preocupación no solo por la alta velocidad y la conducción zigzagueante, sino también por los ruidos ensordecedores provocados por los caños de escape libres o modificados, conocidos popularmente como "cortes".
Ante esta situación, la Dirección General de Tránsito de Rosario, en un trabajo conjunto con la Policía de la Provincia de Santa Fe, intensificó los controles preventivos y operativos de disuasión. Según confirmaron las autoridades de control, estos encuentros suelen congregar a personas provenientes de distintos barrios de la ciudad y de localidades aledañas.
Gustavo Adda, director general de Tránsito, brindó detalles sobre las intervenciones realizadas el último fin de semana en el sector de Costa Alta. "Se realizaron más de 466 controles en este sector particular, se hicieron más de 300 controles de alcoholemia, y se retuvieron más de 60 vehículos", señaló,
Las faltas detectadas configuran un cuadro de conducción temeraria. Entre las infracciones más frecuentes se encuentran la realización de maniobras imprudentes y destrezas prohibidas, la falta de documentación obligatoria, la ausencia de chapa patente y la adulteración de dispositivos de seguridad, específicamente el uso de caños de escape libres, lo que disminuye la capacidad de respuesta del vehículo y genera contaminación sonora.
Desde el municipio remarcaron que las sanciones no se limitan a multas, sino que buscan ser ejemplificadoras para frenar estas conductas agresivas. El Código de Convivencia de Rosario establece que las inhabilitaciones para conducir pueden ir desde los 3 meses hasta la inhabilitación definitiva en casos de reincidencia., sumado a la obligación de realizar cursos de concientización y rehabilitación y, en casos de desacato a la autoridad, enfrentar las correspondientes presentaciones penales.