En el suelo, esposados y sin botín terminaron estos dos delincuentes oriundos de Tucumán que usando un inhibidor de alarma se robaron 380 mil pesos de una Ford Ranger estacionada en San Martín al 3700.
El dueño de la Ford Ranger había sacado esa suma de dinero de un banco de Villa Gobernador Gálvez, y luego se detuvo en una gráfica para hacer un mandado.
Los ladrones que al parecer lo venían siguiendo a bordo de un Renault Clío, vieron la oportunidad justa para el atraco.
El compromiso de un policía que custodiaba un camión de caudales y de otro que iba rumbo a su trabajo fueron claves para recuperar lo robado tras 4 cuadras de persecución intensa.
