Rosario atraviesa un verano con temperaturas elevadas, y los refugios municipales de la ciudad se encuentran prácticamente completos. En el Refugio Sudoeste, por ejemplo, casi 40 hombres mayores de 18 años asisten todos los días en busca de alimento, un baño y un lugar seguro para dormir.
“El refugio no solo brinda asistencia básica, también promueve la convivencia y el respeto de normas que permiten mantener un ambiente seguro y familiar”, indicó Gabriel Pereyra, Subsecretario de Abordajes Integrales. Según Pereyra, la ocupación total refleja la necesidad de reforzar los operativos sociales durante los meses de calor intenso.
El programa municipal Verano Solidario se centra en ofrecer contención integral, incluyendo atención médica y social, orientación sobre cuidados frente a las olas de calor y alimentación diaria. Las autoridades locales y organizaciones sociales realizan recorridas permanentes para asegurar que quienes viven en situación de calle puedan hidratarse y permanecer en espacios seguros.
“La colaboración entre el Estado y la sociedad civil es clave para garantizar que quienes más lo necesitan puedan pasar las horas de mayor temperatura en condiciones dignas y seguras”, destacó Pereyra.
Desde la Municipalidad, recuerdan a los vecinos que cualquier situación de vulnerabilidad detectada en la vía pública debe ser reportada a los servicios municipales, a fin de asegurar una respuesta rápida y efectiva que contribuya al bienestar de toda la comunidad.