Una gatita de aproximadamente tres meses fue rescatada luego de quedar atrapada en un desagüe pluvial en la zona de Wilde y Tucumán. El operativo, que se extendió durante varios minutos y se realizó bajo la lluvia, culminó con el animal a salvo.
El alerta lo dieron vecinos que comenzaron a escuchar maullidos provenientes de un tubo, ubicado a la vera de la calle. Sin poder determinar con precisión el punto exacto en el que se encontraba el animal y ante la imposibilidad de alcanzarlo con las manos, intentaron distintas maniobras caseras para acercarlo a la salida. Sin embargo, la profundidad y la estrechez del conducto complicaban cualquier intento.
La situación se volvió más urgente cuando comenzó a llover. El temor a que el agua anegara el conducto y pusiera en riesgo la vida del animal terminó de convencer a los vecinos de llamar a los Bomberos Voluntarios de Rosario.
Luciana, una de las vecinas que participó del rescate, explicó que al principio la escena se vivió con angustia e incertidumbre porque no sabían cómo asistir al animal ni con exactitud dónde estaba dentro del tubo. Contó que recorrieron la zona guiándose por el sonido del llanto hasta ubicar el punto preciso. Según detalló, la gatita estaba asustada y se encontraba a varios metros de la boca del desagüe, en un espacio tan angosto que apenas permitía introducir una mano.
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Cuando arribaron los bomberos, desplegaron herramientas y trabajaron cuerpo a tierra para ampliar una abertura lateral del conducto. Con maniobras cuidadosas, luz y estímulos sonoros, lograron que el animal se desplazara hasta una zona accesible, donde finalmente pudieron extraerlo.
De acuerdo con lo relatado por la vecina, la intervención fue rápida y destacable, no solo por la inmediatez de la respuesta sino por la predisposición del personal, que agotó recursos hasta lograr el objetivo.
Tras el rescate, la gatita pasó la noche en la casa de una persona con experiencia en el cuidado de felinos. Ya comió, pudo hacer sus necesidades y permanece en observación para facilitar su adaptación. Aunque aún no tiene nombre, ya cuenta con una familia que la adoptará cuando esté completamente recuperada.